La Orquídea FLOR DE MAYO (Flor Nacional de Venezuela)
ERLING S. PULIDO P.
El 23 de mayo de 1951, por resolución conjunta de los Ministerios de Educación y de Agricultura y Cría se eligió la orquídea “Flor de Mayo” como la “Flor Nacional de Venezuela”, “por sus notables cualidades y por su diversidad de formas, tamaños y lindos colores que le imprimen excepcional belleza, a lo cual se le agrega que es una flor genuinamente nacional”, según dice esta declaración oficial.
La “Flor de Mayo” (Cattleya mossiae Hook) pertenece a la clase de las monocotiledóneas y a la familia botánica de las orquídeas, las cuales constituyen uno de los grupos botánicos más numerosos de las fanerógamas entre las que existen unas 25.000 especies aproximadamente. En estas plantas que dan flores de colores muy variados y de llamativos contrastes entre los pétalos, los sépalos y el labelo, son frecuentes las combinaciones de blanco-violeta, amarillo y rojo, rosado y amarillo, etc.
Sus flores llegan a medir en algunas especies hasta 25 centímetros, por su exótica belleza han estimulado el interés de coleccionistas, orquideólogos, horticultores, floricultores y diferentes artistas que han visto en ellas su gran valor comercial y han contribuido a su disminución, hasta casi su extinción en algunas regiones.
La mayoría de las orquídeas, entre ellas la “Flor de Mayo” frecuentemente se les denomina como “parásitas”, terminología carente de veracidad porque las orquídeas son epíferas, terrestres o saprofíticas, pero nunca parasitas. Este error proviene porque la mayoría de ellas viven sobre troncos o ramas de los árboles y las personas las asocian con el parasitismo.
Los símbolos de nuestra patria Venezuela son La Bandera, el Escudo de Armas y el Himno Nacional, pero también lo constituyen el pájaro “Turpial” de fino canto, belleza y altivez, el árbol “Araguaney”, con sus doradas flores que imitan al sol y al oro de nuestro suelo y La Orquídea “Flor de Mayo”, la más bella y exótica de las flores tropicales.
Algunas de las personas más inteligentes “chocan” continuamente contra un muro a lo largo de sus carreras, incapaces de dar un paso más allá en su progreso personal. Sin embargo, otras que no disponen de tanta experiencia en determinados campos o no tienen tanto conocimiento como las primeras, se convierten en líderes y disfrutan de grandes éxitos en sus empresas. ¿Por qué sucede esto?
Lo que diferencia al primer grupo del segundo no es su inteligencia cognitiva o que tengan habilidades específicas. Es su inteligencia emocional. Una habilidad que les permite identificar y focalizar emociones (las suyas y las de otros) para desarrollar y gestionar relaciones productivas.
Tras décadas de investigación, se ha demostrado que la inteligencia emocional está estrechamente relacionada con el éxito profesional, más que la inteligencia cognitiva (especialmente en el campo de los recursos humanos o la gestión de equipos).
Más allá del terreno laboral, los estudios también corroboran que las habilidades relacionadas con la inteligencia emocional están relacionadas con el éxito en todos los niveles de la vida.
Vamos a enumerar una serie de características que indican si disponemos o carecemos de inteligencia emocional, pero antes ofreceremos una definición simple del concepto.
Acuñado en 1990 por los científicos John D. Mayer y Peter Salovey, describieron el término inteligencia emocional como “una forma de inteligencia social que implica la habilidad de monitorizar los sentimientos y emociones, tanto los propios como los ajenos, para establecer diferencias entre ambos y utilizar esta información para condicionar acciones y pensamiento”.
Tal vez pueda sonar un tanto manipulador, por lo que mostraremos otra breve definición. En este caso se diferencia el concepto de inteligencia cognitiva del término inteligencia emocional.
En orden a un estudio realizado por el Doctor Richard Boyatzis, en el que afirma que no existe relación entre ser emocionalmente inteligente y tener una alta inteligencia emocional, Darren Horrigon estableció una diferenciación entre ambos conceptos.
En ella, definió la inteligencia cognitiva como “la capacidad para comprender la información, imaginar posibilidades, utilizar la intuición, resolver problemas y tomar decisiones”, mientras que de la inteligencia emocional dijo que “es la capacidad para comprender las necesidades y sentimientos propios y de los de otras personas, manejar los sentimientos de uno mismo y responder a los de otras personas de manera adecuada”.
Características que definen a una persona con Inteligencia emocional
Según el modelo elaborado tras años de investigación por Daniel Goleman y Boyatzis, ten en cuenta que ser emocionalmente inteligente no se basa únicamente en tener estas competencias. Es necesario comprenderlas, saber controlarlas y utilizarlas para poder desarrollar la verdadera inteligencia emocional.
Ahora sí, vamos con el listado de las 19 características que definen a una persona con inteligencia emocional:
1) Conciencia emocional de uno mismo: Tienes un conocimiento sólido de tus sentimientos y emociones; de tus fortalezas y debilidades, así como lo que te lleva a ellas.
2) Autoevaluación rigurosa: Comprendes tus valores y metas y hacia dónde diriges tu vida.
3) Autoconfianza: Entiendes tus fortalezas y limitaciones. Te mueves desde la competencia y sabes cuándo delegar en alguien de tu equipo. Estás dispuesto a hablar de ti mismo con franqueza, sin estar a la defensiva.
4) Autocontrol emocional: Sientes bajones emocionales e impulsos igual que el resto de la gente, pero no actúas sobre ellos, de hecho tú puedes controlarlos. Por ejemplo, en lugar de arremeter contra la gente cuando estás enfadado, les haces saber lo que está mal y cuál es la solución.
Tienes la habilidad de esperar hasta que tus sentimientos han pasado, por lo que respondes desde la razón.
5) Éxito: Te motiva avanzar, dejarte llevar por una visión, una meta o estrategia.
6) Iniciativa: Estás auto-motivado, y sigues moviéndote por tus metas incluso cuando surgen contratiempos.
7) Transparencia: Eres honesto y transparente sobre tus progresos, metas y emociones.
8) Adaptabilidad: Eres fuerte. Te mantienes en calma bajo presión y te repones rápidamente cuando algo va mal.
No te aterrorizas en situaciones de crisis; en lugar de ello, permaneces en calma. No te inquietas ni guardas rencor.
9) Optimismo: Tienes una perspectiva positiva de futuro.
10) Empatía: Estás dispuesto a compartir tus preocupaciones y admitir abiertamente otras emociones.
11) Servicial: Eres un buen oyente. Prestas atención a otros y te tomas tu tiempo paracomprender lo que te cuentan y lo que significa para ellos sin interrumpirles mientras hablan.
12) Organización: Controlas otras perspectivas, por lo que puedes explicar conceptos e ideas de manera que tus compañeros de trabajo puedan comprenderlas. Además, sus cuestiones son siempre bienvenidas.
13) Liderazgo inspirador: Ofreces una visión que motiva al resto. Utilizas tu inteligencia emocional para crear y promover relaciones relevantes con otros a través de la concienciación, la esperanza y la compasión.
14) Influyente: Eres persuasivo. Diriges tus puntos de vista de un modo convincente y claro, lo que motiva a la gente de forma esperanzadora.
15) Comprometido: Utilizas tu inteligencia emocional para mejorar las relaciones y las negociaciones, siendo capaz de mostrarte como líder. Puedes resolver disputas y gestionar malentendidos surgidos por diferencias de opinión.
16) Cambio catalizador: No te resistes al cambio; por el contrario, reconoces que necesitas cambios y soportas el proceso.
17) Desarrollo de los otros: Das respuestas efectivas y eres bueno ayudando a los otros a impulsar sus habilidades y conocimientos.
18) Trabajo en equipo: La gente se siente tranquila trabajando contigo. Un signo de ello puede ser que se rían y compartan cosas fácilmente en tu presencia.
19) Colaboración: Creas y mantienes contactos para formar equipos efectivos.
Hay muchos ejemplos de gente que ha alcanzado lo más alto con la ayuda de lainteligencia emocional. Piensa en gente como Steve Jobs, Larry Ellison o Mark Zuckerberg.
Aunque hay muchas maneras de alcanzar el éxito, prueba a optimizar tus conocimientos en lo que a inteligencia emocional se refiere.
Seguro que consigues ser más participativo y tener más posibilidades para poder llegar a ser un líder.


